La piel grasa puede ser una lucha constante para much@s pero entender sus causas, adoptar una rutina adecuada y evitar una serie de errores puede marcar la diferencia.
Desde factores genéticos hasta causas ambientales, la piel grasa puede ser el resultado de diversos factores. Pero es posible mantenerla equilibrada y saludable por lo que en este artículo te explicaremos un poco más sobre sus causas, cómo cuidarla y sobre todo, evitar malos hábitos que puedan empeorar su estado.
Identificar una piel grasa
Las glándulas sebáceas serán las protagonistas en todo este proceso ya que son las responsables de producir el sebo, el aceite natural de la piel que le sirve de protección. Las personas con predisposición a piel grasa sus glándulas sebáceas son naturalmente más activas que respectivamente una piel normal. Esta condición suele ser más evidente en ciertas áreas del rostro como la zona T (frente, nariz y barbilla).
Un piel grasa tienden a tener poros más visibles debido a la actividad aumentada de las glándulas sebáceas y con cierta tendencia a que éstos se obstruyan, lo que puede llevar a problemas de acné o puntos negros.
Pero la piel es un órgano vivo la cual se ve afectada al largo de su vida por diversos factores de modo que su estado puede cambiar.

Causas de la piel grasa
Las principales causas que predisponen a que una piel sea grasa son:
Genética. La genética desempeña un papel fundamental en determinar nuestro tipo de piel ya que su predisposición suele heredarse.
Las hormonas. Los cambios hormonales durante la pubertad, el embarazo o el ciclo menstrual sobre estimulan las glándulas sebáceas y aumentan la producción de sebo.
Factores ambientales. La exposición a climas cálidos, húmedos, contaminantes ambientales, desencadenan en la piel un aumento de la producción del sebo como método de defensa ante situaciones adversas.
Hábitos alimenticios. Aunque las conexiones entre la dieta y la piel no están completamente demostrados, algunos estudios sugieren que alimentos con un alto índice glucémico o los lácteos, podrían estar relacionados con el empeoramiento de la piel grasa.
Estrés. El estrés puede desencadenar la producción de hormonas que afectan las glándulas sebáceas.
Uso de Productos Incorrectos. El uso de productos no específicos para cada tipo de piel pueden empeorar su estado. Una piel grasa que se ha desequilibrado, genera como medio de defensa un efecto rebote produciendo más sebo y empeorando su estado.
Cuidados de la piel grasa
Está bastante generalizada la creencia que una piel grasa no necesita ser hidratada. Por desgracia, es completamente erróneo ya que es un factor básico para mantener la barrera cutánea intacta y saludable. Los incorrectos niveles de hidratación pueden resecar y deshidratar la piel, haciendo que, paradójicamente, a modo de defensa produzca más grasa para evitar la pérdida de agua transepidermal.
Te explicamos, a continuación en tres sencillos pasos, los cuidados básicos para tener una piel equilibrada:
1 Limpieza Suave. Es imprescindible mantener una correcta higiene facial por lo que se recomienda lavar el rostro por la noche antes de ir a dormir (siempre) y si fuese necesario en la mañana, con un limpiador suave que elimine el exceso de sebo así como las impurezas que se acumulan al largo del día. La piel nunca debe quedar con sensación tirante, reseca, ya que significa que la estamos agrediendo. Para tal fin, el limpiador sólido Sunshine es perfecto para éste tipo de pieles ya que la deja limpia pero respetando el manto lipídico.
2 Hidratación. Elige activos hidratantes como la glicerina, el ácido hialurónico, la provitamina b5 que ayudarán a mantener tu piel hidratada. También recomendamos el uso de activos calmantes, antiinflamatorios, que ayuden cuando se producen brotes de acné. Entre ellos destacamos la niacinamida, el aloe vera, el aceite esencial de te, de lavanda…
3 Protección solar. Además de los daños causados por una exposición inadecuada al sol, las pieles grasas tienden e empeorar al desencadenarse la respuesta inflamatoria. El acné se agrava y hay más tendencia a que se produzca hiperpigmentación dando paso a las temidas manchas.
Esperamos que éste artículo te haya ayudado a entender un poco más tu piel y a conocer la multifactorialidad a través de la que funciona.
